Archive Page 2

Abriendo melones.

Llega un momento en que un coche empieza a tener múltiples averías, solapándose unas con otras, y el coste económico empieza a ser notable. Entonces es mejor ir pensando en cambiarlo por uno nuevo (o mejor; preguntarse si realmente lo necesitamos… quizás una bici sea mejor opción…;).

Nuestra democracia empieza a hacer aguas por todos lados, y se hace necesaria una reformulación seria. Sin dramatismos ni miedos. Si nos jactamos de ser un país social y políticamente maduro, con una sociedad asentada y responsable, no creo que hablar con claridad de ciertas cosas y empezar a abrir melones nos vaya a llevar a una guerra civil.

¿Por qué ese miedo a reformar la Constitución? Si después de 30 años de democracia, y con un contexto social aparentemente más apacible que en la transición no somos capaces de ponernos de acuerdo en las normas de convivencia más elementales,  algo va mal. Quiere decir que nuestra democracia es bastante frágil, y hay que aferrarse al dogma que dictan unas tablas escritas con las pistolas en alto. Entonces nuestra alabada transición se ha hecho en falso.

Nuestro problema es que no tuvimos una revolución de los claveles (qué hermoso…), y la dictadura existió hasta que se dejó morir con el caudillo; de vieja. Para mi generación, que nació a la vez que la democracia, es difícil imaginar a un país en vilo esperando a que fallezca un anciano agonizante de 83 años para ver si llegaba la libertad o habría que esperar un mes más. Así ya empezaba mal la cosa…

Yo no viví nada de la dictadura. No tengo conocimiento de familiares represaliados. Tengo parientes que simpatizan con la derecha y otros con la izquierda. Por tanto, pertenezco al perfil de ciudadano español que debería decir que hay que mirar al futuro y que el pasado es pasado. Pero me parece una excusa lamentable…

Para mí, que creo no tener prejuicios políticos (uno nunca puede estar seguro de ello), hay ciertos lastres históricos que son avergonzantes. En el colegio apenas nos mostraron nada de nuestra historia reciente, y para enterarme de qué fué la República, qué pasó aquel 18 de julio o en qué contexto se escribió la Carta Magna (qué solemne suena…) tuve que buscarlo por mi cuenta. Cre0 que es hora de mirarse al espejo, y saber lo que fuimos si queremos saber a dónde vamos. Si te pierdes en un sitio desconocido, lo mejor que te puede pasar es aparecer otra vez en el punto de partida. Eso siempre que te des cuenta de ello. De otro modo, estarás dando círculos constantemente sin saberlo

Por cierto; a esa sacrosanta Constitución, fruto del único momento de la historia reciente en la que ha habido consenso político y social, muchos no la hemos votado. Creo que tenemos derecho a votar la nuestra.

Orden inminente de demolición de Ponte Sarela

Se castiga de esta manera a un promotor que apostó por una arquitectura de altísima calidad, tanto por su implantación en el territorio como por la magistral materialización de un brillante proyecto. En lugar de convertirse en el ejemplo paradigmático al que todos deberíamos mirar, se reprueba judicialmente con el castigo más severo, confundiendo a la opinión pública y arrastrando a la sociedad gallega a la más profunda y triste mediocridad. Mientras, aberraciones como las macrourbanizaciones de Barreiros se legalizan mediante artimañas judiciales muy reprobables. Galicia, una vez más, en lugar de mirar al norte de Europa, se precipita irremediablemente hacia el abominable modelo del levante español. Un desastre…

Otero Pombo había demostrado que su apuesta para nada implica pérdida económica, aunque la creencia común es que hacer buena arquitectura contemporánea es un alto riesgo de mercado (como si el negocio inmobiliario se caracterizase por no arriesgar; así nos va…). Pues la ejemplar justicia española lo desmiente, abocando a su empresa a una posible ruina económica y haciendo desistir a cualquiera que pensase seguir el mismo camino, que por otro lado es el único correcto.

Esto no sólo es un fracaso en la arquitectura; también lo es de la sociedad gallega en general. Profundamente desesperanzador.

La arquitectura o es intelectual o es popular. Todo lo demás es mero negocio.” Alejandro de la Sota.

Manifiesto: En defensa de los derechos fundamentales en Internet

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

(Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Si quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.)

Nunca desperdicies una buena crisis

Frase atribuída a algún demócrata actual de EE.UU.  Me vale de algún modo para justificar una entrada en el blog después de tantíssssimo tiempo de olvido.

Y es que no podía desperdiciar la opinión que tiene de nosotros la prestigiosa revista británica “The Economist” para retomar este rincón quejumbroso y pasivamente inconformista. Valga la pretensión . Y disculpen la pedantería…

Es posible que vuelva. Aunque no sé cuándo. Pero algo es seguro: será para quejarme.

La política del miedo

La apocalipsis de San Juan, de Alberto Durero

La apocalipsis de San Juan, de Alberto Durero

Lo que más me escalda de las religiones, y sobre todo de la católica, es que a lo largo de la historia han utilizado el miedo y la amenaza para conseguir adeptos; el infierno convencía más que el cielo.  Esto funcionó en sociedades analfabetas con bajo nivel cultural, donde se anulaba al individuo como ser pensante y sólo existía como miembro de una masa aborregada (“El Señor es mi pastor; nada me falta…”). Con la llegada de la imprenta cambia el panorama, ya que cualquiera podía ejercitar la inteligencia y sacar sus propias conclusiones (Esto matará a aquello), extendiéndose el descrédito a tanta superstición.

Tras la imprenta surgieron otros medios de comunicación, cada cual más revolucionario. Pero los poderes descubrieron que Information is money, que decía el magnate Ted Turner, y pronto aprendieron a utilizarlos como generadores de opinión. Lo que en principio parecía una amenaza se convirtió en un eficaz instrumento de influencia sobre el nuevo rebaño.

Y cuando hablo de poderes me refiero a todos; económico, político, religioso, etc. En realidad se solapan de tal modo que se difuminan en uno solo. De hecho, el capitalismo se adoptó como dogma indiscutible hasta el día de hoy, a pesar de las innumerables sacudidas que ocasiona; es la nueva religión, la única y verdadera.

Todos estos poderes en connivencia y gloriosa armonía lanzan contínuos mensajes para conseguir la aprobación del pueblo (actor secundario de la democracia al que hacen creer protagonista) ante iniciativas espurias y reprobables. Y por supuesto, saben que la mejor manera de convencer es atemorizando. O sea, que hemos vuelto al principio.

Tras el 11-S, se han permitido todo tipo de atropellos a derechos fundamentales, esgrimiendo siempre la seguridad ante el temible terrorismo como disculpa. Pero en este caso, fueron los gobiernos los que utilizaron el terror en su beneficio. Y como les ha funcionado, siguen con la misma estrategia.

La última corre ha cargo del sector privado, pero a los efectos es lo mismo. La General Motors ha publicado un video-documental en el que augura una crisis económica de dimensiones colosales y apocalípticas si el gobierno estadounidense no sale al rescate del sector automovilístico. La consigna es: Si yo me hundo, os hundís todos. Lo más rastrero y vil es que incluso piden a la población que presionen con e-mails al gobierno para que tome las medidas oportunas al respecto. O sea, que pague la cuenta. Indignante.

Son las consecuencias del neoliberalismo; las manos privadas toman el poder absoluto y condicionan nuestras vidas. Privatizamos los beneficios y socializamos las pérdidas, como se suele decir ahora. Y si no, todos al tacho.

Sin duda, vivimos en el mejor mundo de los posibles. Y no lo digo yo ni mi homónimo Volteriano. Lo dice Bush en su epílogo.

A perro flaco…

Nos creemos el centro del Universo, la especie más importante del planeta, y hacemos con él lo que se nos antoja, convencidos de que nos pertenece. Pero en realidad, nosotros pertenecemos a la Tierra . Somos la Tierra. Y mientras no lo entendamos, estamos jodidos.

Si fuera creyente, diría que cosas como las catástrofes naturales o la galopante crisis financiera que nos viene encima son castigos divinos por tanta soberbia. Pero como no lo soy, lo más que puedo decir es que nos está de puta madre. Por gilipollas, descerebrados y avariciosos. Viva el capitalismo.
Me resulta sorprendente ver cómo mucha gente amasa dinero y pertenencias con la excusa de dejárselo como legado a sus hijos. En primer lugar, eso sólo genera parásitos, degenerando la especie. Y en segundo lugar, los billetes no se comen. Debería preocuparnos más dejarles el escenario adecuado para que las generaciones futuras puedan desarrollarse por sí mismas.
Simplemente, pienso que las cosas se acaban ajustando por si mismas, siguiendo la lógica de la conservación de la Energía; de donde no hay, no se puede sacar, aunque nos empeñemos en pensar que sí… Por lo tanto, la especie humana está abocada a la autoextinción, tarde o temprano.
p.d. En momentos como este, es cuando uno se alegra de no tener nada, porque así no tiene nada que perder.

¿Por qué no actualizo mi blog?

 “Si nada digo es porque nada tengo que decir

 Fernando Pessoa, Libro del desasosiego.


   

Add to Technorati Favorites

algunos derechos reservados