Abriendo melones.

Llega un momento en que un coche empieza a tener múltiples averías, solapándose unas con otras, y el coste económico empieza a ser notable. Entonces es mejor ir pensando en cambiarlo por uno nuevo (o mejor; preguntarse si realmente lo necesitamos… quizás una bici sea mejor opción…;).

Nuestra democracia empieza a hacer aguas por todos lados, y se hace necesaria una reformulación seria. Sin dramatismos ni miedos. Si nos jactamos de ser un país social y políticamente maduro, con una sociedad asentada y responsable, no creo que hablar con claridad de ciertas cosas y empezar a abrir melones nos vaya a llevar a una guerra civil.

¿Por qué ese miedo a reformar la Constitución? Si después de 30 años de democracia, y con un contexto social aparentemente más apacible que en la transición no somos capaces de ponernos de acuerdo en las normas de convivencia más elementales,  algo va mal. Quiere decir que nuestra democracia es bastante frágil, y hay que aferrarse al dogma que dictan unas tablas escritas con las pistolas en alto. Entonces nuestra alabada transición se ha hecho en falso.

Nuestro problema es que no tuvimos una revolución de los claveles (qué hermoso…), y la dictadura existió hasta que se dejó morir con el caudillo; de vieja. Para mi generación, que nació a la vez que la democracia, es difícil imaginar a un país en vilo esperando a que fallezca un anciano agonizante de 83 años para ver si llegaba la libertad o habría que esperar un mes más. Así ya empezaba mal la cosa…

Yo no viví nada de la dictadura. No tengo conocimiento de familiares represaliados. Tengo parientes que simpatizan con la derecha y otros con la izquierda. Por tanto, pertenezco al perfil de ciudadano español que debería decir que hay que mirar al futuro y que el pasado es pasado. Pero me parece una excusa lamentable…

Para mí, que creo no tener prejuicios políticos (uno nunca puede estar seguro de ello), hay ciertos lastres históricos que son avergonzantes. En el colegio apenas nos mostraron nada de nuestra historia reciente, y para enterarme de qué fué la República, qué pasó aquel 18 de julio o en qué contexto se escribió la Carta Magna (qué solemne suena…) tuve que buscarlo por mi cuenta. Cre0 que es hora de mirarse al espejo, y saber lo que fuimos si queremos saber a dónde vamos. Si te pierdes en un sitio desconocido, lo mejor que te puede pasar es aparecer otra vez en el punto de partida. Eso siempre que te des cuenta de ello. De otro modo, estarás dando círculos constantemente sin saberlo

Por cierto; a esa sacrosanta Constitución, fruto del único momento de la historia reciente en la que ha habido consenso político y social, muchos no la hemos votado. Creo que tenemos derecho a votar la nuestra.

Anuncios

0 Responses to “Abriendo melones.”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




   

Add to Technorati Favorites

algunos derechos reservados

 


A %d blogueros les gusta esto: